domingo, 6 de octubre de 2013

LA TRIBUTACION EN LA REPUBLICA: SIGLO XIX


PRESENTACIÓN

A inicios de la República, la principal característica del Perú fue la crisis económica y política que vivía. En esas circunstancias, se puede decir que en el aspecto tributario se mantuvieron las leyes y prácticas del coloniaje, siendo principalmente beneficiados los gobiernos locales, quienes tenían el encargo de recaudar pero no daban cuenta de esto al Gobierno Central.

LA TRIBUTACIÓN EN LA REPÚBLICA : SIGLO XIX

Durante el siglo XIX, al periodo republicano se le puede definir como inestable política y económicamente, lo que se reflejó en diversas medidas económicas, de las cuales la tributación fue una expresión clara de las contradicciones de la época.


a) Emancipación


La  crisis social y económica del Perú, al inicio de su etapa republicana, no se debe solamente al proceso de su independencia. El virreinato venía siendo empobrecido por su mala administración y por sus luchas internas.

La guerra duró cuatro largos años, una de las primeras medidas económicas que tomó  San Martín fue el de anular el comercio exterior; y en el interior, el reclutar soldados, lo cual significó disminuir la mano de obra, arruinando la agricultura, la minería y las industrias.




A ello se suman las diferentes luchas que la naciente República tuvo que afrontar para delimitar su territorio y pagar los gastos ocasionados a los ejércitos de Chile y de la entonces Gran Colombia (Ecuador, Colombia y Venezuela actuales). Además, se iniciaba la deuda externa, producto de un empréstito contraído con Inglaterra, por San Martín.


 Bolívar y el Estado Peruano.

En 1824, el libertador Simón Bolívar encontró al Estado peruano en la ruina fiscal y obviamente requería de dichos ingresos para mantener a su ejército y pagar los gastos de la guerra contra las fuerzas realistas, atrincheradas en la sierra central del Perú. Por esto, restituyó el tributo indígena y confiscó todo lo que pudiera necesitar para mantener a la tropa; a cambio, como San Martín, entregó bonos con lo que incrementó la deuda interna.

 
b) Auge del guano y del salitre. La crisis económica y financiera. La guerra del Pacífico (1845-1884).
  1. El primer gobierno de Ramón Castilla (1845-1851)
Ramón Castilla y su ministro Manuel del Río reorganizan y hacen el saneamiento de la Hacienda Pública. Con Castilla, por primera vez en el país, se presentó ante la cámara legislativa el presupuesto de la nación para su aprobación. Además, dio cuenta de lo gastado. En este periodo se consolida la deuda pública y se reestablece el crédito interno y externo.






A pesar de todas estas medidas acertadas, comienza con este gobierno el pernicioso sistema de consignaciones (onerosas a los intereses del país) y la irregular forma de cubrir el déficit fiscal con adelantos de dichas consignaciones. Por lo demás, el sistema tributario se redujo a los beneficios del guano, ya que se abolieron los impuestos a los jornaleros (nombre de la antigua contribución de castas) y la tributación indígena.





2. Durante al gobierno de Echenique (1851-1854)


Prosperan las finanzas públicas gracias al guano y a la estabilidad política anterior. Pero se acentúa el error del gobierno de Castilla, es decir, se mantiene estacionario el sistema de rentas, aumentan los gastos fiscales y la deuda pública por los adelantos obtenidos con las garantías del guano. Además, se siguió vendiendo el guano bajo el sistema de consignaciones.


Se suprimió el impuesto al indígena sin reemplazarlos por otros. Además, se liberó a los esclavos y se pagó su manumisión a sus amos (esto sólo se explica desde la bonanza del guano).


 3. En el gobierno de Balta (1868-1872)

Destaca la figura de Piérola como ministro de hacienda. En esta etapa se firma el controvertido contrato Dreyfus y se hacen dos grandes empréstitos para construir ferrocarriles y obras públicas. Se intentó reducir los gastos fiscales y aumentar los impuestos. Para vigilar mejor la recaudación se instituye la contabilidad por partida doble.


4. Luego viene el gobierno de Pardo (1872-1876) y de Prado (1876-1879).

Para dar una idea de la inestabilidad política de la época, diremos que el Perú se ve envuelto en la dictadura de los Gutierrez y, durante la guerra con Chile, se da la división entre Piérola y el general Iglesias; entre Iglesias y Cáceres; y finalmente entre Piérola y Cáceres. Como complemento, tenemos que Prado marcha a Europa en busca de créditos al inicio de la guerra y no vuelve más (entonces se alza La Cotera y Piérola lo vence en diciembre del año 1879).

5. La Reconstrucción (1884-1900)

Durante el  gobierno de Piérola, se hace una reforma tributaria para levantar el erario nacional. Para ello se reforma la recaudación y la administración fiscal.
En esta época se negocia el Contrato Grace, como una manera de enfrentar la deuda externa, entregándose en concesión la mina de Cerro de Pasco y la administración de los ferrocarriles.

A pesar de los puntos en contra de este contrato, en su momento, significó un alivio para el país ante su creciente deuda externa.








6.Nicolás de Piérola (1895 -1899)

Se le reconoce la honestidad en su política hacendaria, donde buscó que el país colmara sus necesidades con sus propios recursos, evitando los empréstitos y el aumento de los impuestos. Para este fin, creó la Compañía Recaudadora de Impuestos.


La política monetaria cambió el sol de plata por la libra de oro, introduciendo como unidad la libra peruana, con igual valor que la libra inglesa. Este sistema monetario de patrón de oro, perduró hasta la Primera guerra Mundial. Surgieron grandes instituciones bancarias con aportes de capitales peruanos y extranjeros. Se creó el Banco del Perú y de Londres, el Banco Internacional del Perú y el Banco Popular del Perú.
  
Estimuló la formación de empresas industriales, comerciales y financieras, desarrollando la explotación petrolera y minera. En esta época se da el boom del caucho  lo que convierte en centro de interés, la hasta entonces olvidada Amazonía. Además, se funda en 1898 la Escuela Militar de Chorrillos.

Principales tributos en el siglo XIX


Principales tributos en el siglo XIX Los tributos recaudados en este periodo se pueden dividir en tributos directos que afectaban a personas, predios, industrias y patentes; e impuestos indirectos provenían, en su mayor parte, de las aduanas. Además, otros tributos indirectos fueron los diezmos, los estancos y las alcabalas.


Tributos directos.

Afectaban a los ciudadanos de la naciente República, pero no de la misma manera. Se hacía diferencia entre la tributación indígena y la de castas. Además, incluían los tributos por predios, industrias y patentes.

a) Tributo indígena. 

Este tributo fue nuevamente abolido en la época de la Independencia, por San Martín, mediante decreto del 27 de agosto de 1821. Sin embargo, Bolívar lo restableció por decreto el 11 de agosto de 1826. El tributo indígena recién fue abolido como tal durante el gobierno de Castilla en 1855.  Pero poco después sería restituido como contribución de indios con carácter personal y ya no colectivo.

b)  Tributo de castas.

     La contribución de castas o de mestizos abarcaba el tributo personal de los trabajadores y de los que tenían una renta anual. En 1842 todos aquellos que no eran indígenas y estaban considerados como jornaleros, estaban obligados a cumplir con este impuesto pagando al erario público tres pesos y cuatro reales por año 30.

    


c)    Predios.

     El valor de los predios era asignado por su producto, no tenían valor en sí mismos. En un primer momento, los propietarios de todo tipo de predios (urbanos o rurales) estuvieron obligados a contribuir anualmente con 5% de la utilidad de su arrendamiento, pero luego se redujo a 3%. Esto fue decretado el 30 de marzo de 1825.

  
     Sin embargo, hubo problemas para su recaudación y los predios rurales fueron exonerados en consideración a las tropelías de las que fueron objeto por parte de los montoneros. La ley de 1840, que abolió la contribución de castas, dispuso que los dueños de predios rústicos o urbanos que no poseyeran más de un fundo y cuya renta anual no excediera los cincuenta pesos estuvieran libres del impuesto predial.

d)  Tributo de industrias y patentes.

 El impuesto de industrias gravaba 3% sobre el producto de la industria o capitales que se obtuvieran por su ejercicio. La recaudación de este tributo solo fue posible en las capitales de departamento y ciudades, cuya población lo justificara. Esta disposición reducía su base tributaria.


    Tributos indirectos.
     Las contribuciones indirectas fueron muy numerosas, pero sin duda la más importante era la de aduanas. los diezmos, estancos, las alcabalas etc. La importación de ciertos productos que perjudicaban a la agricultura e industria nacional era gravada con un arancel de 80%, mientras que los demás productos, con 30%.


Durante la bonanza guanera se abolieron estos tributos y los directos, con el consiguiente despilfarro del erario nacional en la consolidacion de la deuda interna y externa, obras públicas y la abolición de la esclavitud.

Entre 1868 y  1672 a la sazón  del contrato Dreyfus y el auge de los ferrocarriles, se intentaron reducir los gastos fiscales y aumentar la recaudación.

Tras los aciagos años de la guerra del Pacífico, llegó el período de reconstrucción Nacional (1884 - 1899) en el gobierno de Nicolás de Piérola se realiza una reforma tributaria, se crea una compañía recaudadora de impuestos y se forman empresas industriales, comerciales y financieras.








1 comentario:

  1. ¿CÓMO PENSAR QUE LA TRIBUTACIÓN EN EL SIGLO XXI SE VA GLOBALIZAR?
    La política tributaria debe sufrir una revolución total, moderna y simplificada que facilite el cumplimiento oportuno de la obligación. Las normas tributrias deben estar al alcance de las micro, pequeña, mediana y grande empresa.

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